Feed

v. tr. "To distribute or broadcast to a larger audience or group of receivers by way of a network".

La industria editorial está un dispositivo más cerca de la revolución digital portátil. El reciente lanzamiento de lectores móviles basados en tecnología de tinta electrónica representan una oportunidad interesante para que los periódicos de papel terminen de cerrar la brecha que los separa del mundo digital, donde lo importante no es el papel que se imprime, sino la información que se suministra.

No es secreto que la circulación de los mayores diarios del mundo está disminuyendo desde hace varios años. La Asociación Mundial de Periódicos acaba de informar que las ventas de periódicos en Europa han caído un 0,24% y un 2,5% en los Estados Unidos el último año. Entre 1990 y 2004 la industria ha perdido alrededor de un 12% de su circulación diaria. El Washington Post, por poner un ejemplo de periódico de calidad, ha disminuido su difusión en 70 mil ejemplares en sólo 5 años. Y no es que la gente no lea: el acceso a sitios de información en Internet aumenta a un ritmo del 30% anual. Al parecer, el papel, ha dejado de ser el medio más conveniente para la difusión de noticias escritas.

En ese sentido, y por mas ciegos que hayan sido sus pasos, los periódico han sido concientes desde el comienzo que alguna presencia debían tener en este despliegue online y desde hace más de 10 años muchos mantienen sus sitios como forma de captar ese publico que huye del papel en busca de formas más útiles y cómodas de informarse. El problema se les presenta ahora, cuando sus websites han cobrado mayor relevancia que sus ediciones impresas. Si el New York Times vende 1,2 millones de ejemplares de papel, son 18 millones los lectores que visitan sus site a diario para informarse. El punto está en hacer que esos 10 millones representen el mismo o mayor beneficio económico para la empresa que las ventas e ingresos de publicidad del papel. Por ejemplo, mientras que los beneficios publicitarios de la edición impresa del Washington Post ascendieron a 433 millones de dólares en 2005, WashingtonPost.com reportó apenas 45 millones, que apenas alcanzan para financiar el proceso de producción y una redacción de calidad como la de este diario americano.

Y aquí es donde entran en juego los últimos desarrollos técnicos a nivel de dispositivos digitales. De la mano de la tinta electrónica, están comenzando a ingresar al mercado dispositivos capaces de imitar las cualidades más destacadas del papel y utilizar las mejores prestaciones de la era digital. Estos permitirían a los periódicos recuperar y hasta reinventar un modelo de negocio donde se vuelva a valorar el costo de producir periodismo de calidad.

El fin, en definitiva, es lograr combinar las bondades del periódico en papel y de las noticias online. De los periódicos, estos dispositivos recogen la portabilidad, la facilidad de lectura y la legibilidad que provee el alto contraste a luz natural. Del mundo digital, recogen la posibilidad de actualizarse constantemente y al instante, el acceso no lineal a las noticias, la personalización del contenido acorde a los intereses del lector y el reducido costo de producción (considerando que la impresión suele representar un 50% de los costes de un diario, este no es un dato menor). Eso sin contar que no será necesario ir a comprar el diario, mancharse los dedos con tinta o acumular pilas y pilas de papel en el portal. Contando con que además del diario, podremos leer 10 mil novelas en un dispositivo del tamaño de un pequeño libro de bolsillo, el futuro suena prometedor.


01 Jun 15:48 | Categorías: Tecnología | Categorías: Diarios | 0 comentarios

0 Comentarios

AGREGAR COMENTARIO


(no será publicado)

(debe comenzar con http://)


simple_captcha.jpg
Ingrese el texto que ve en la imagen: